
Desde SAVAL FG observamos con profunda preocupación el incremento sostenido de los incendios forestales en el sur del país, particularmente en temporadas donde la combinación de altas temperaturas, sequía y mayor presión sobre los territorios rurales genera un escenario de alta vulnerabilidad. Sin embargo, más allá de las condiciones climáticas, existe un dato que no podemos omitir: la mayoría de estos siniestros son provocados de manera intencional. Esta realidad, tan grave como inaceptable, obliga a reforzar de manera urgente la prevención, la vigilancia y la coordinación institucional.
Los incendios no solo destruyen patrimonio natural y biodiversidad; también amenazan directamente la continuidad operativa de los predios agrícolas, comprometen la seguridad de las familias rurales y generan pérdidas económicas de enorme impacto para los productores, especialmente los pequeños y medianos, quienes carecen de los recursos para enfrentar eventos de esta magnitud. La afectación a la infraestructura rural, a los sistemas productivos y a la cadena agroalimentaria tiene efectos que se extienden mucho más allá del momento del fuego.
Desde nuestro rol gremial, insistimos en la necesidad de políticas públicas robustas, estables y focalizadas en la prevención. La detección temprana, el control efectivo de la intencionalidad, la persecución penal ejemplarizante y el fortalecimiento de las capacidades locales —tanto municipales como comunitarias— deben ser prioridades estratégicas. Del mismo modo, la articulación entre productores, organizaciones gremiales, instituciones de emergencia y el Estado es clave para anticipar riesgos y actuar oportunamente.
El mundo rural también requiere campañas permanentes de educación y sensibilización que reconozcan que un incendio no es un hecho fortuito, sino la manifestación más destructiva de negligencias o actos dolosos que ponen en riesgo vidas humanas. La prevención debe dejar de ser un concepto abstracto y transformarse en una práctica cotidiana. Como SAVAL FG reafirmamos nuestro compromiso con la protección del territorio, la seguridad de las familias rurales y la defensa de la actividad agrícola. Enfrentar los incendios forestales exige una mirada común y una acción coordinada. No podemos permitir que la intencionalidad siga devastando nuestros campos. El momento de actuar es ahora.
Columna Diario Austral de Valdivia, domingo 14 de diciembre de 2025

