Víctor_valentinVíctor Valentin

Por Víctor Valentin, presidente de SAVAL FG.

La violencia rural ha existido desde que tengo memoria. La larga distancia entre vecinos, el extenso territorio desprotegido y un laberinto de rutas oscuras, son algunos factores que son atractivos para cometer delitos en zonas aisladas. Y en los últimos años, se debe sumar la “profesionalización” de los delincuentes que muchas veces forman parte de organizaciones especializadas en llevarse lo ajeno.

Por otro lado, estamos en una zona delicada y muy cercana al epicentro del denominado conflicto mapuche en la Araucanía y que ha tenido coletazos en las comunas Lanco y Panguipulli, y el último año en Río Bueno. En su momento, claramente dejaron de ser hechos aislados y fueron parte de una serie de ataques orquestados por grupos terroristas que sin duda transgredieron nuestro Estado de Derecho.

En los últimos meses, hemos visto como los hechos de violencia se han registrado en la zona costera de la comuna de Valdivia. Y pese a que han sido seguidos, en esta pasada estoy de acuerdo con la Fiscalía Regional de Los Ríos al señalar que no se puede afirmar un fenómeno de migración del conflicto, pero sí se puede asumir que existe un aumento del que hay que preocuparse y ocuparse.

Como SAVAL FG hemos estado trabajando hace años con las policías en el combate de la violencia rural en sus diferentes aristas y creemos que es sumamente grave que se registren nuevos delitos, ya sea de robo de materiales y equipamiento, o de la quema de maquinarias o infraestructura. Si bien se han logrado algunos avances, estos delitos son extremadamente violentos y merman con nuestro Estado de Derecho.

La Agricultura es una fuente importante de empleo en la región y en estos tiempos se ha visibilizado aún más de lo vital que es para el desarrollo de las familias chilenas. Con la violencia se genera una sensación de inseguridad y la posibilidad de que la producción de alimentos baje su volumen o simplemente se acabe por el miedo a sufrir algún asalto o ataque. En definitiva, debemos seguir promoviendo que se hagan las denuncias y así el sistema pueda funcionar. A su vez la prevención es clave y se potencia con una comunidad organizada. Estamos convencidos con lo que hemos planteado por mucho tiempo sobre la colocación de cámaras de vigilancia en cruces estratégicos ayudaría en las investigaciones de estos delitos. Es un camino que debemos fomentar entre todos.

Saval Federación Gremial Región de Los Ríos